El punching ball: véngate del peso adelgazando
Cuando estás a régimen, te enfadas con este peso chicle que se queda enganchado a ti: muchas veces crees que te lo has sacado de encima pero siempre vuelve a colarse en alguna parte de tu cuerpo...
Estás a régimen. Te estás ciñendo perfectamente a las consignas. No eres nuev@ en eso de la lucha contra el sobrepeso. Estás enfadad@ con este peso chicle que se queda enganchado a ti: muchas veces crees que te lo has sacado de encima pero siempre vuelve a colarse por alguna parte de tu cuerpo.
Estás cansad@ y enfadad@. ¿Por qué no te compras un punching ball, una bolsa grande y cilíndrica para dejar que cuelgue del techo con todo su peso? Acércate a la bolsa y comienza por pegarle con suavidad, ya que tal vez tienes las muñecas frágiles.
Cuando te hayas acostumbrado y hayas desarrollado los músculos de hombros y brazos, toma la costumbre de desahogarte con este punching ball. Para tenerlas todas contigo, compra unos guantes de boxeo de entrenamiento. Cuanto más fuerte y rápido pegues, más adelgazarás.
En menos de un minuto, ya estarás sofocad@ y sudando, y eso significa claramente que estás quemando calorías. Además, te quitarás el estrés de encima, lo que es igual de importante o más que el quemar calorías, ya que hay dos maneras de reaccionar frente al estrés: o lo sufres y te tomas la revancha comiendo, o te rebelas y te tomas la revancha pegando.
Así, pues, ¡compra un punching ball y rebélate contra el estrés y el sobrepeso!




